Mi padre, el suegro Parte 8 Lanfasone1
MI PADRE, EL SUEGRO Parte 8
_Amor….cariño….despierta_ escuchaba la voz de Montse como desde un sitio muy lejano, por un momento tuve la fantasía de que me dijera que todo era un sueño, que todo había sido una pesadilla, que mi padre nunca había puesto un pie en nuestra casa.
Abrí los ojos, la miré, no podía creerlo.
_Tu padre está completamente loco_ dijo ella con temor
Ella tenía el pelo… ¿corto? ….si, se lo había cortado en forma algo despareja como en capas, luego sabría que se le llama corte escalado, la larga melena de mi novia ahora apenas llegaba casi hasta el hombro, era como si hubieran metido tijeretazos a mansalva. En algunas partes más corto, en otras, más largo, mechones de pelo oscuro se superponían formando un extraño y desigual dibujo
Mi padre lo había hecho, estaba claro
Lo tremendo era que ella seguía estando hermosa de esa manera, su rostro aniñado, ovalado, perfecto, resaltaba aún más si cabe de esa manera, el largo cuello moreno también se destacaba.
_ ¿Qué ha sucedido?_ dije, tratando de despertarme
_Tu padre es un puto enfermo…está como una puta cabra_ dijo ella temblando.
Las últimas imágenes de ellos anoche, ya había notado yo, algo raro.
En la sala, mi padre estaba bastante salvaje, mi novia montada sobre su polla, las botas altas sobre el sofá, mi padre sentado, ella de espaldas a él y botando con su polla en el culo, los tetones saltando como enloquecidos y los violentos azotes en las nalgas hasta dejarlas rojizas, hasta que ella estaba gritando de placer y también de dolor.
_Ábrete el culo con las manos, zorra_ le dijo
Y ella aceptó sumisa.
_Mira que boquete le estoy dejando a esta guarrilla, hijo mío_ me dijo en plan chulo.
Me senté en un sillón y comencé a masturbarme, me quedaba eso al menos, disfrutar del espectáculo. En ese momento ya daba por acabada mi relación con Montse, sabía ya que todo había terminado entre ella y yo, me quedaba eso, la excitación de ver como mi padre se la follaba.
_La pollita de Edu te va a bailar en el culo, zorra_ dijo mi padre.
Luego la puso en cuatro sobre el sofá y comenzó a meterle la polla en el culo, sacándosela violentamente y penetrándola por el coño y luego por el culo otra vez, el de pie detrás de ella.
Era una follada brutal y despiadada, como decidido a destrozarla ahora si de todas las maneras.
De pronto mi padre hizo que ella apoyara la cara en el sofá y subió un pie tosco y desnudo sobre su cara, pisoteándola, manteniendo aprisionada su carita morena con el pie, mientras seguía hundiendo y sacando y volviendo a meter esa enorme verga en el ano, ya completamente, abierto, irritado, deformado por la salvaje embutida.
Y la visión de las botas de puta que ella llevaba, altas casi hasta la rodilla, de cuero negro con hebillas plateadas. Pensaba yo que nunca le había visto esas botas puestas, antes.
Y luego ella se corrió con el pie de mi padre sobre su mejilla, se corría dando grititos de cerda y abriendo la boca tratando de tomar aire y así me corrí yo también.
Y la mirada de él, yendo de Montse a mí, era de ira y salvajismo frio y cruel.
Hasta ese momento yo lo había visto correrse dentro del coño, el culo y la boca de mi novia, haciendo que ella tragué toda su leche, pero hasta vez la hizo poner de rodillas y así, en esa posición, inerme, le apuntó con su polla y comenzó a correrse sobre la cara de ella, grandes latigazos de leche impactaban en la carita de Montse, sobre sus ojos, sobre el lunar, los pómulos, el cuello, y los goterones de lefa resbalaban como denso engrudo hasta los tetones.
Parecía que la leche no terminaba nunca de salir de su polla.
Montse quedó totalmente pringada, con los brazos extendidos, la cara cubierta de semen.
Abrió los ojos lentamente, un goterón de semen cayó de su parpado.
_Dios…que…bestia has estado_ dijo ella y recogiendo del suelo el vestido hecho un bollo, se marchó hacia el cuarto, para ducharse seguramente.
Mi padre, desnudo, con su polla morcillona, el gran vientre seboso, se sirvió un trago de la mesa-bar.
_Para domar a una zorrita como la tuya no basta con el cariño, también debe sentir por ti un poco de temor _
_ ¿Si? ¿Aún no lo has domado?_ pregunté incrédulo
_No hijo mío, es una abogadilla treintañera, buena que te cagas, orgullosa, con un pasado de putilla de unos abogados gordos y burgueses, de novia con …….un buen chico como tú.
Para someter bien a un putón de estos hay que ponerse un poco medieval. En el primer viaje de Colon a América, una partida fue atacada por un grupo de caníbales, dos de ellos eran mujeres, una fue capturada y entregada a un capitán, Michele da Cuneo se llamaba, este la zurró bien y la convirtió en su amante, es una historia que siempre me ha gustado. Luego de un tiempo escribió que la caníbal ya no tenía nada que envidiarle a las mejores putas de Europa ¿te imaginas? Hay que tener cojones para que una caníbal te coma el churro.
Pero en fin, a seguir con lo mío, a convertir esta putilla en mi sumisa, te aconsejo que no lo veas pequeño, puede ser un poco fuerte para ti_
Se puso en pie, dejó el vaso sobre la mesilla y me acarició la cabeza como si fuera yo un niño pequeño. Luego, desnudo, marchó hasta nuestro cuarto.
Me encerré en el cuarto de huéspedes. Comencé a escuchar gemidos y luego gritos femeninos de placer.
Me dormí.
_ ¿Te ha hecho daño?_
Ella se abrazó a mí. Acaricie su pelo, con ese nuevo corte, era como acariciar a otra mujer, acaricié su espaldita perfecta, su cuello.
_Edu….me metió su mano, su puño cerrado en el coño_ dijo
Traté de imaginar, hacer que esa imagen entrara en mi mente y tomara forma en ella. El puño de mi padre, grueso y nudoso, dentro del coño de Montse.
_Me corrí con su mano dentro de mí y….luego metió su otro puño dentro de mi culo, me sentía abierta como….no sé cómo….abierta como nunca…me corrí otra vez_
_Joder…que animal_
_Luego se meó sobre mi….joder hasta he tragado su meada…dios…no me lo creo_
La tomé de la cara, dulcemente y la besé.
_No, deja….yo….._ balbuceó
_ ¿Qué? ¿Qué pasa?_ dije
_Solo quería hablar contigo…antes que él despierte…luego tendré que prepararle el desayuno y…-
_Joder cariño….voy a mandarle a tomar por culo ahora mismo…es mi casa y…_
_No…no lo hagas…por favor_
Su mirada era de temor, de espanto.
_Pero cariño ¿Por qué?_ le dije
Ella me miró con los ojazos negros bien abiertos, su mirada era suplicante.
La respuesta era obvia, en realidad ella no quería que mi padre se marchase.
Mi padre otra vez sentado a la mesa, tomando su café y sus huevos revueltos con aire satisfecho y contento, yo a su izquierda revolviendo mi café ya frío.
Montse estaba de rodillas en el suelo, a su lado, con las manos sobre sus muslos, con las tetazas desnudas, solo llevaba un tanga metido en el culo y las botas altas.
Cada tanto mi padre le acariciaba la cabeza y le daba un trozo de tostada en la boca, con los dedos.
Montse iba en camino de convertirse en la perrita de mi padre, sino lo era ya.
Él acarició su hermoso pómulo con el dorso de la mano.
_Ahora, luego de desayunar voy a follarte bien folladita ¿por dónde quieras que te la meta cariño?_
Ella me miró brevemente, en su mirada había vergüenza y un poco de miedo.
_Quiero que me la metas por el culo_
_ ¿Si? ¿Quieres mi gorda polla en el culo otra vez?_
_ Sí, quiero tu gorda polla en mi culo_ dijo ella
_ Que zorra eres, pequeña, di delante de mi hijo lo que me has dicho anoche, eso de que nadie te ha follado como yo__
_Nadie…me ha follado como tu_
_ ¿Es verdad eso?_
_Si…con nadie he gozado tanto tienes la mejor polla que…_
_Bah deja de marear la perdiz, eres una zorra mentirosa, como todas_
Montse, se calló, estaba bellísima con el pelo así, esplendida en su desnudez, los tetones libres y orgullosos, la fina nariz, la pequeña boca con su lunar al lado.
_Bueno ve a lavar los trastos y luego vente al cuarto_
Ella se incorporó, sus largas piernas morenas, el triángulo de seda del tanga sobre el abultado coño.
_Dame un beso_ dijo mi padre
Ella, de pie, se inclinó para besarlo, él estaba sentado, su boquita se enredó golosamente en el bigotón, la boca de mi novia devoró la de mi padre, con ansiedad, con deseo de complacer.
Por dios que enfermos estábamos los tres.
Vi el culazo de ella, con la fina tira del tanga entre los globos de carne marchar hacia la cocina con los platos en las manos.
_Acompáñame hijo, debo enseñarte algo_ dijo él, lo seguí.
Fuimos al cuarto que había sido de Montse y mío, alguna vez. Sobre una cómoda había una foto nuestra de unas vacaciones en Croacia, sonrientes los dos.
La guitarra estaba sobre el suelo.
_ ¿Sabías que tu zorrita tenía esto?_ dijo mi padre, en la mano llevaba un gran consolador negro, una polla de silicona que no alcanzaba el tamaño de la polla de mi padre en plena erección.
_Nunca la había visto_ dije
_Ahora ella te contará ¿Qué te parece en verdad el corte de pelo que le hice?_
_A ella todo le queda bien_
_Bueno es verdad que es guapa de cojones, eso no puede negarse_
_Lo que no está bien es que la hayas tenido maniatada y amordazada cuando lo has hecho_
_Bah, no sabes cómo se había corrido antes así, atada y amordazada, le había dado por el culo, le abrí el boquete y le planté un buen escupitajo, tu zorrita se estremeció, que putoncilla es.
Recordé que en el baño había unas tijeras, alguna vez he cortado el pelo andando por ahí.
¿Sabes que lloraba cuando comencé a cortarle las mechas? Lloraba como una cría. Te va aquedar muy majo el peinado, ya verás le decía, pero no había caso, estaba desconsolada la pobrecilla_
_Padre, quiero que te vayas ahora mismo, recoge tus cosas y ………._ dije, la voz me temblaba de ira
_Está muy bien eso hijo…es lo que diría todo un hombre, pero antes quiero que Montse te cuente la historia de esto_ dijo con el consolador en su mano
Justo en ese momento ella apareció en la habitación, los ojos le brillaron como relámpagos cuando vio a mi padre con el consolador en la mano.
_Quítate las botas pequeña_
Ella se sentó al borde de la cama y comenzó a quitarse las botas, me daba mucha extrañeza verla con ese nuevo corte de pelo pero estaba bellísima con él.
_Le estaba enseñando este juguete que tienes escondido, no está bien ocultarle cosas al novio_ dijo mi padre, jugando al bufón con ella.
Montse, no respondió.
_Ella puede hacer lo que quiera en su casa_ dije yo
_Venga zorra dile lo que me contaste a mi anoche, que querías sentir una polla más…..¿Cómo era?_
Ella inclinó la cabeza, se quitó la bota y la lanzó lejos, sus hermosos pies quedaron al desnudo.
_Quería sentir una polla más grande……. de vez en cuando, eso es lo que te he dicho_
_Porque la polla de mi hijo no te basta, porque es muy pequeña_ completó él.
_Si me basta la polla de Edu…..es solo que a veces…quería…_
_Venga ya.……si al final has reconocido que su polla es muy pequeña y que te masturbabas con este juguete una o dos veces por semana_
_Cuando me estás follando puedo decir cualquier idiotez…pero eso no es en verdad lo que…_
_Basta ya papá…quiero que te marches…ya mismo_ dije yo, pero estaba afectado por la historia esta del consolador, joder, finalmente allí estaba la verdad, en ese trozo de silicona en forma de pene estaba escrita toda mi historia.
_Bueno Montse cariño, Edu quiere que me marche ¿tú que dices? Tendrás que elegir entre esto o esto_ dijo y le arrojó el consolador a la cama, luego se bajó los calzoncillos, su polla estaba semi erecta y aun así era impresionante.
Se quitó el slip mugriento y luego la camiseta, quedando desnudo.
_ ¿Cuál eliges cariño?_ dijo y se sacudió la polla obscenamente.
Ella me miró, otra vez a punto de llorar.
_Te amo Edu, amo tu polla también, esta mierda de consolador …la he comprado hace un año…por variar algo la rutina pero……._
_Está bien amor, no tienes nada que explicar_ dije yo.
_Dime tu qué debo hacer…_ dijo ella casi a punto de sollozar
Su mirada era tan suplicante, que más daba ya, lo mío con Montse estaba acabado, por más que ella hiciera el sacrificio y se quedara en ese momento con la polla de silicona o con la mía.
Miró ella la polla de mi padre con el rabillo del ojo, estaba ebria de deseo por esa barra de carne, esa era la verdad.
_Quiero que le mames la polla a mi padre_ dije
Ella volvió a mirarme con esos ojos suplicantes, era una mirada llena de amor y gratitud, verdadero agradecimiento, sincero, puro.
Se puso de rodillas frente a mi padre, los tetones inmensos oscilaron como la marea cuando refluye sobre las rocas.
Su mano morena, llena de anillos envolvió la enorme polla, suspiró profundamente, entreabrió la boquita.
Luego ella , montada sobre mi padre, a punto de correrse, las manos morenas sobre el pecho seboso de él, las nalgas de su culazo contrayéndose para sentir más profundamente la verga y su mirada de agradecimiento, cuando de tanto en tanto, la volvía hacía mí, plena y también rebosante de amor.
Y luego ella corriéndose ante las embestidas que hacía él desde abajo, con un movimiento como de pistón, las manazas de mi padre en su pequeña cintura, los tetazas bailando descontroladas, golpeándose entre sí, ridículamente.
_Joder me corro…me corro amor…con la polla de este viejo _
Ella se recuperó un tanto del orgasmo y se inclinó para besar a mi padre en la boca, se morrearon nuevamente.
_ ¿Quieres más zorrita?_ dijo él
_Si….si , quiero más…_ dijo ella, fuera de sí.
Entonces mientras ella botaba otra vez sobre la polla de mi padre buscando su segundo orgasmo, cogí el consolador y también el gel lubricante sobre la mesilla de noche.
Me desnudé y subí a la cama y luego apunté el consolador de silicona, embadurnado en la entrada de su culo y comencé a penetrar a Montse con él.
Lo hacía con rabia y determinación, tratando de sincronizar con la polla de mi padre las penetraciones, él con su enorme polla y yo con el consolador.
Montse me miró, desencajada.
_Me estás…… volviendo loca Edu…….dios_
Hundí la polla de silicona hasta el fondo de su culazo.
_Una sola polla no te alcanza ¿No es verdad zorrita?_ le dije
Ella me miró, complacida, loca de deseo.
Entonces me besó, un beso guarro, entregado.
Y agradecido también, de que yo tuviera el valor y la presencia de ánimo de seguir jugando con ella.
Al fin y al cabo tener una gran polla como mi padre solo era una cuestión de suerte.
_Ojalá tuvieras la polla de tu padre…pero lo mismo da_ dijo ella besando mi oreja
Y agradecí yo también esa sinceridad, por lo menos en la primera parte de la frase.
_ ¿Así te follaban Emilio y Sergio?_ dijo mi padre, pero sus palabras no tuvieron efecto, ni en Montse ni en mí.
Quité con violencia la polla de silicona de su culo, me situé detrás de ella, apunté a ese boquete que mi padre le había hecho y me hundí en ella.
Y por un momento, los tres fuimos una sola persona o mejor decir, un ser mitológico que nunca existió.
Una extraña divinidad hecha del amor y también del desamor y el horror.
El horror de animales que se comen a sus crías recién nacidas, del espanto de la endogamia, antes del tabú del sexo y la civilización.
Mi padre me odiaba en cierta forma y competía conmigo. Algo de esa parte salvaje de la paternidad primigenia subsistía en él, no podía dejar de verme como una amenaza, como un macho más joven, primero disputándole a su esposa y ahora su locura de follarse a mi novia.
Cuanto dolor y cuanta inseguridad existiría en él, para haberlo abandonado todo, para dejarme a su mujer, mi madre, solo para mí.
Pero más allá de todo era un viejo cabrón, egoísta y cruel.
Y sin embargo en estas últimas horas, desde que había llegado a mi casa, lo sentí más próximo que en toda mi vida antes.
Y por momentos, fingido o no, sobreactuado o sincero, sentí que una parte de él me amaba todavía, como el hijo de su corazón que era.
Y Montse me besaba, su cara girada hacía mí y sentí que mi polla era gigante ahora, que era tan grande como la de mi padre, lo cual era una verdadera estupidez.
_Eso es hijo, fóllate a esta furcia_ dijo él
_Si….si….cariño…sigue follándome el culo_ dijo ella
Y por un momento me pareció sentir a través de Montse la enorme polla de mi padre haciendo presión en su vagina y ella y yo nos besamos, enloquecidos y comenzamos a corrernos casi al mismo tiempo, sin dejar de besarnos, su boca chocando con la mía casi hasta hacernos doler los labios, ella temblando por los espasmos del orgasmo.
Yo me aferré a sus pechos para vaciarme dentro de su culo, mordí su hombro moreno, mi padre la seguía percutiendo desde abajo.
Por un momento sentí que todo giraba en mi cabeza, había sido una forma de plenitud desconocida.
Y de alguna manera también, sentí que flotaba la sombra del incesto sobre nosotros.
Me salí de ella y di dos pasos hacia atrás, de rodillas en la cama. Mi padre sacó su polla del coño de Montse y la acomodó en el culo aun rezumante de mi semen, la guio a ciegas con la mano y comenzó a encularla.
El culo de mi novia, literalmente se engulló de un bocado la enorme verga.
_Joder…que polla tienes… ….._ dijo ella
_Vas a extrañarla…Montse …..cuando me marche_ dijo él
_Ven amor….que pedazo de rabo tiene el hijo de puta…_ me dijo ella
Ya habíamos roto todas las barreras y tabúes.
Me acerqué, volvimos a besarnos con Montse, totalmente compenetrados, volvía a tener yo una erección.
Mi padre seguía dándole por el culo y además sobaba los tetones con sus manazas, retorcía los pezones oscuros y empitonados hasta deformarlos, ella suspiraba y gemía.
El cuerpazo de ella me parecía colosal estando tan de cerca.
_Ponte de pie…quiero mamarte la polla…._ dijo
Por primera vez el tamaño de mi pene no me producía ningún pudor o vergüenza, me sentía completamente libre de mostrarme desnudo.
Me puse de pie sobre la cama, tenía la visión desde arriba, del vientre seboso de mi padre y sus brazos extendidos hacía las tetazas. Ella tragó mi polla y puso una mano en mi culo, empujándome hacía su boca, mi polla desapareció dentro de su boquita.
Aferré su mata de pelo oscuro, desordenado pero que le quedaba tan bien, jugué con el pelo y me aferré a él para guiar la mamada-
Ella se volvió a correr con mi polla en su boca y la de mi padre en el culo.
Luego mi padre la levantó casi en volandas y la llevó hasta la ventana, sería cerca del mediodía ya, la puso de pie contra el cristal, los tetones casi pegados contra el vidrio.
_No…..pueden vernos….._ dijo ella
_Mejor….que los vecinos…..vean lo putilla que eres…_ dijo mi padre
Montse apoyó las palmas de las manos contra el cristal, los largos dedos extendidos con sus anillos de zorra.
Mi padre la tomó de los hombros y le folló el coño violentamente.
Las increíbles piernas de Montse extendidas, sus delicados y bien formados dedos con uñas nacaradas, casi blancas en comparación con lo moreno de su piel.
PLASSS!! Un tremendo azote en el culo, la nalga derecha de ella quedó temblando.
Observé movimiento de cortinas cerrándose en el bloque de enfrente de nosotros.
¿Alguien estaría mirando realmente?
El cuerpazo de mi novia en puntas de pie, la forma perfecta de las rodillas, la pequeña cintura, el quiebre de la cadera, la espalda simétricamente dividida, los tetones golpeándose entre sí.
Mi padre detrás de ella, su vientre abultado, sus piernas rojizas y musculosas, esos tatuajes ridículos que le daban el aspecto de un viejo pirata.
Otra vez volví a ver movimiento en el bloque de enfrente, cortinas que se agitaban, me pareció ver la sombra de alguien espiando.
O tal vez era solo sugestión mía.
Mi padre había sacado su polla del coño y ahora estaba por encularla nuevamente.
_Ahhh!!….mmm_ mi novia se agitó y se mordió el labio con fuerza
Yo de pie y desnudo al lado de ellos era espectador preferencial, mi padre le estaba dando por el culo otra vez, los dos de pie. La enorme polla parecía deslizarse con facilidad por esa vía, antes tan estrecha.
Mi novia me miró con cara de vicio mientras se juntaba los tetones con las dos manos, luego miró a mi padre, se morrearon obscenamente.
Miré por la ventana, alguien estaba espiando, teníamos un voyeur enfrente, ya no me cabía duda.
_Fóllame….el culo…mi culo…mi culo…. Ahhh!!!!_
_Si guarra…..que cerda eres…_ dijo mi padre
_ Vas a hacer que me corra…joder….que hijoputa …._ dijo Montse
Me chocaba escucharla hablar tan guarro, nunca lo había hecho así conmigo.
_Hijo mío…… te vas a casar con una auténtica zorra…menudo putón…no te vas a aburrir con ella_ dijo mi padre entre jadeos.
Cogió a Montse de los hermosos hombros morenos y comenzó a un mete y saca brutal, podía ver el agujero irritado de su culo y los labios vaginales hinchados y oscuros y toda esa humedad rezumante y la polla partiéndola a voluntad.
_Me…corro…otra vez_ dijo ella mirándome asombrada
_ ¿Otra vez?_ dijo mi padre
Ella se tomó los tetones con sus manos para que dejaran de golpearse ridículamente.
_Dios…si…si_ dijo echando la cabeza hacia atrás.
Miré enfrente, alguien estaba allí, disfrutando del espectáculo, detrás de las cortinas.
_Ahhh!!...Ahhhh!!!......._ gimió ella roncamente
_ ¿Cuantas veces se corre una cerda como tu Montse?_
_Joder…..joder…_
_ ¿Cómo puede gustarte tanto el rabo, hija?_
_Me corro….dios…si….._
Montse se retorcía otra vez entre los brazos de mi padre, detrás de ella.
Yo me masturbaba frenéticamente
Él le sacó la polla violentamente casi cortándole el orgasmo
_Ponte de rodillas, venga_
Ella se arrodilló y comenzó a mamarle la verga, mientras se tocaba el clítoris con una mano llena de anillos de zorra.
Mi padre luego se inclinó y puso la polla entre las tetazas de mi novia, ella las juntó sobre la polla, como acunándola.
_Eso…Montse así cariño…_ dijo él
Ella me miró fijamente con la polla entre sus melones, se merecían, mi padre y ella.
Montse tenía el rostro sudado, su perfecta carita morena y aniñada y también sudor en los pechos, las grandes aureolas alrededor de los pezones, haciendo contacto con los huevos de mi padre.
_Córrete en mis tetas…- dijo ella
Mi padre se incorporó y tomándose la polla se dio unos violentos tirones.
Iba a ser sobre sus tetas y su rostro.
Yo también me acerqué y comencé a masturbarme cerca de Montse.
La diferencia de tamaño entre mi polla y la de mi padre era abismal pero ya no me importaba.
Comenzamos a corrernos, sobre el rostro y los pechos de mi novia, quien cerraba los ojos, recibiendo nuestra abundante corrida, agradecida de nuestra ofrenda viril.
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