Mi padre, el suegro Parte 5 Lanfasone1
MI PADRE, EL SUEGRO Parte 5
_ ¿Te has vuelto loco?_ dijo con espanto
_Vamos, te he visto follar ayer con mi padre_
Ella se tomó las sienes con las manos, las rodillas todavía flexionadas contra el pecho y muy juntas.
_ ¿Me has visto follar con tu padre y nos has hecho nada?_
_Bueno, sí que he hecho algo, me he pajeado viendo como mi padre te destrozaba el coño_
_Joder no sé quién de los dos está más enfermo_
Era increíble pero ahora ella quien reprochaba y sentía rabia.
_Oye, que soy yo a quien le has puesto cuernos_
_Que asco me das Edu….jamás lo hubiese creído de ti_
_ ¿No? ¿Y qué me dices de ti? Estabas flipadita con su enorme polla me pareció_
_Joder, voy a ducharme, que puta mierda todo esto_ dijo
Pude admirar su pedazo de culo, estaba cabreada y caminaba muy guarra, zarandeando esos globos de carne, las plantas de los pies más blancas en comparación con lo moreno de sus piernas.
Pensé que todo se había ido a la mierda ya, todo había terminado entre ella y yo.
Y sin embargo seguía amándola, con locura, era guapísima y sabía que me quería y era tan cariñosa y tal vez no le importaba el tamaño de mi polla, habíamos follado bastante bien hasta entonces.
Pero como la había visto anoche, era otro nivel, jamás había estado así conmigo, tan entregada a su macho, como lo miraba, con agradecimiento, con vicio, como se habían besado, con ese beso guarro y húmedo, luego de que él le llenara el coño de leche.
Y pensando en todo eso, me di cuenta que tenía ya una gran erección.
Me ponía como moto de solo recordarla follando con mi padre.
Me recosté y me acaricie la polla, pensando en ello, imaginé que mi padre entraba ahora mismo en el cuarto y se la follaba delante de mí, en nuestra propia cama.
Finalmente ella salió del baño, con un albornoz de toalla y una toalla como turbante sobre la cabeza.
Se sentó a mi lado, en el borde de la cama, su rostro se había suavizado. Me cogió la mano, sus muslos de piel tan tersa, una pierna flexionada bajo su culo y la otra apoyándose en el suelo, en puntas de pie.
_Edu te amo…no quiero que esto nos destruya…tienes que salir, hablar con tu padre y hacer que se marche….y debemos olvidar todo…o no…hablarlo si quieres….pero tu padre debe irse ya mismo_
_ ¿Estás segura que podremos?_ dije
_Ven aquí, bésame_ dijo, me acerqué, la besé. Su cuerpo estaba tibio por la ducha.
_Joder como te amo, no te das cuenta, bobo que eres un bobo_ dijo mientras nos besábamos.
Si, tal vez no todo estaba perdido, tal vez no. Le quité la toalla de turbante, y le baje la bata hasta dejar sus hombros al desnudo, su pelazo negro se desparramó como alas de cuervo, sobre su espalda, su espalda arqueada y perfecta, una línea dividía perfectamente su espalda en dos mitades simétricas, los músculos bien formados y sus omoplatos, sus hombros, toda ella era tan poderosa y perfecta y fuerte.
Y pronto emergieron sus pechos, con esa opulencia que la naturaleza le había dado, era ella la naturaleza hecha hembra, la imagen de la fertilidad, necesitaba aparearse pronto, era tan lubricada y recipiente, era como la tierra esperando la lluvia y vaya si había llovido anoche.
Me recosté sobre las almohadas, ella se quitó la bata, estaba soberbiamente desnuda, se inclinó sobre mí, me bajó el bóxer y comenzó a lamerme la polla como un helado, y miré para abajo y comparé mi polla con la enorme polla de mi padre y me dio asco, una repulsión de mí mismo y pena por ella.
Montse algo notó.
_ ¿Estás bien amor?_
_Si…sigue así_ dije con dolor
Ella se metió toda mi polla en la boca, hasta la ingle y la sacó de su boca y la volvió a meter en su garganta, enterita, siempre me había gustado cuando hacía eso, pero ahora, recordé cuando le había mamado la polla a mi padre, que apenas le cabía la mitad en la boca y como la había recorrido con la lengua toda a la largo, hasta el tronco, besando sus pelotas, admirada, dándole besos a lo largo de toda la base y tratando de esmerarse, metiéndose más de aquella barra de carne hasta el fondo sin lograrlo.
Y como él le había acariciado la cabeza, acomodándole la melena, como calmándola y dándole ánimos, como a una perrita a la que se recompensa por haberse portado bien.
Y entonces cerré los ojos y cuando los volví a abrir, mi padre estaba en el marco de la puerta.
Con su camiseta mugrienta, los ojos legañosos, tocándose la polla por sobre el roñoso slip.
_Amor… mi padre está aquí…….detrás nuestro…_ dije
Ella no se giró, me miró con dureza.
_Dile que se vaya…que se vaya a la mierda de una vez_
_Vete…. ¿Qué coño estás haciendo…aquí?……..márchate……_ dije, pero mi voz era tan desfalleciente que daba pena.
_Bueno hijo…antes quiero desayunar…._ dijo él
Ahora ella se giró, pero aún con el desnudo culo y el coño apuntando hacia él
_Vete a la mierda….…viejo….asqueroso….._
Mi padre se bajó el slip, su tranca se erguía orgullosa, descabezada ya.
_ ¿La recuerdas de anoche niña? Ayer parecías muy a gustito con ella en tu coñito estrecho_
Ella volvió a girarse, con los ojos en mí, pero joder, sus ojos eran otros ya, más abiertos, las pupilas más dilatadas.
_Y tu novio, no veas como gozaba del espectáculo….sí que te gustaba hijo…ver a la zorra de tu novia follar con este viejo_ dijo dirigiéndose a ella y a luego a mí.
_Bueno Montse hasta que no me prepares el desayuno no me marcho_ dijo.
Ella se volvió a meter mi polla en la boca, pero yo estaba perdiendo mi erección y mi polla ya estaba casi flácida en su boca.
La cama tembló y se hundió cuando mi padre se subió a ella, se aproximó a nosotros de rodillas, se puso a mi lado, se quitó la camiseta.
_No te preocupes hijo, tener la polla grande o pequeña no es un mérito, los gorilas la tienen más grande_
Montse se quitó mi polla que ya era un flan y se irguió también de rodillas sobre la cama, sus tetones oscilaron.
_ ¿No tienes límites? ¿Quieres follarme delante de tu hijo?_ dijo con mi pollita en su mano.
_Deja a mi hijo tranquilo zorra…estás hecha para que te follen y lo sabes…no te va el papel de buena chica__
Ella volvió a mirarme, insegura, con su carita de niña a la que han pescado haciendo algo malo, pidiendo mi ayuda, pero yo estaba tan superado por la situación como ella.
Por un lado miraba a ese hombre extraño en nuestra cama, quien era mi padre o decía serlo, con ese enorme pollón entre su mano tosca y de dedos gruesos, mirando a mi novia con ojos turbios.
Y por otro lado veía a Montse, sin poder reconocerla otra vez, su mirada anhelante, sus pezones oscuros, duros como pitones, su pequeña cintura, los muslos exagerados y tersos, de rodillas entre mis piernas depiladas.
Mi padre se fue poniendo de pie, era como una montaña elevándose del nivel de mar, la cama se hundió un poco más. De pie allí frente a nosotros, era como un burdo coloso de Rodas, con las piernas rollizas y musculosas a la vez, ligeramente abiertas.
_Como el adulto de más edad aquí, voy a tener que tomar las riendas del asunto_ dijo
Y cogió la larga melena de mi novia, que casi le llegaba hasta la cintura e hizo una rienda, una larga coleta de pelo oscuro como las crines de una yegua.
Ella agitó levemente sus manos, sus dedos con esos anillos de zorra.
_Venga, es hora de tomar tu ración y luego espero que sepas preparar un café como dios manda_ dijo él.
Su hermosa boca, se abrió levemente, volvió a mirarme y por dios sentí como si estuviese despidiéndose de mi para siempre con esa mirada, era la mirada de un corderillo rumbo al matadero.
Sus labios temblaron, mi padre la tenía cogida del cabello, volvió a mirarme, volvía yo a tener una erección. Ella me miró por última vez como disculpándose, como diciendo no puedo evitarlo, es lo que soy, así son las cosas, así es como tiene que ser.
Sus carnosos labios besaron la cabeza de la polla de ese viejo y luego se abrieron y tragaron con suavidad, con dulzura, metiéndose en esa garganta lo que buenamente le cabía.
_Eso es, pequeña_ dijo él.
Miré a mi padre, sentado a la cabecera de la mesa, tomando su café con las dos manos en silencio. Yo sentado a su izquierda, revolvía el café con leche que se iba enfriando.
_Se te va a enfriar el café, Edu_ dijo él, reprendiéndome.
Montse llegó desde la cocina, ya había servido tostadas con mantequilla pero a mi padre se le había antojado huevos revueltos, ella poyó el plato sobre la mesa. Se había atado el pelo en una coleta y llevaba un vaquero ajustado y una blusa suelta, la cara lavada y fresca sin maquillaje, en los pies unas chinelas de entrecasa.
_Tráeme un vaso de agua, hija_ dijo él sin mirarla.
Montse resignada regresó a la cocina por el agua.
Pensé en que lejos habían quedado todas las revelaciones del audio de Emilio, todas las historias de como mi novia había follado con los socios principales de bufete de abogados, todo eso era algo que había sucedido hacía mucho tiempo, es más, me parecía que siempre lo había sabido y que nunca me había importado realmente.
En cambio la follada salvaje que mi padre le había pegado a Montse en nuestra propia cama ocupaba todo mi maldito cerebro.
_Dios….dios…es que no puede ser la polla que tienes…_ dijo ella.
Los cuerpos chocaban pesadamente, yo me había salido ya de la cama, estorbaba allí. Mi padre detrás de ella, se la follaba sujetándola del pelo hecho una coleta, a modo de rienda, la piel morena de ella contrastaba con el blanco sebo de él.
Montse cerraba los ojos y estiraba los largos dedos en una especie de rigor de sus músculos, previo al orgasmo, su cara totalmente descompuesta, las fosas nasales de su naricita, dilatadas, buscando aire, la pelvis de mi padre chocando con violencia contra las nalgas elásticas y firmes.
Los pechos de mi novia se golpeaban frenéticamente entre sí, toda ella era avasallada y violentada, mi padre a veces estiraba una mano para pellizcarle los pezones y otras veces, la sujetaba de un hombro para impulsarse.
_No puede ser…… joder…no puede ser la polla que tienes_ dijo una vez más. Creo que realmente había olvidado que yo estaba allí presente. Los labios de su coño me parecían hinchados y dolientes, igual los de su boca.
_Que bueno que te guste….niña…tengo mucha polla para ti todavía_ dijo él
Ella se sentó a su derecha en la mesa y bebió un sorbo de café de su taza, sus ojos se encontraron con los míos, se sentía avergonzada, su carita tan guapa y tan inocente, estaba todo el tiempo arrebolada. Y luego de follar se había puesto a preparar el desayuno y la sumisión con que aceptaba las órdenes de mi padre era una prolongación de la sumisión aceptada en la cama, de cómo se la había follado en nuestra cama.
_Joder…me corro…me…me corro…_ dijo y cerró y abrió los ojos y luego los puso en blanco como poseída y agachó la cabeza y comenzó a correrse, hasta derrumbarse sobre la cama, siempre con mi padre detrás taladrando su coño y luego este levanto una pierna y luego otra y fue como si se montara en sus ancas de potranca y me maravillo la fortaleza de ella en soportar el peso de él, montado en ella, con las piernas de él a cada lado de su cuerpo y mi padre levantándole la cara violentamente dando un fuerte tirón a su pelo abundante y oscuro.
Ella hizo un gesto de dolor y de placer y entrega totales, ya no había vuelta atrás, ya no había nada que explicar.
_Ves que esto es lo tuyo…que te monten así….que has nacido para que te cabalguen mi niña__
_Si…si…_ dijo ella
_ ¿Quieres más café, Esteban?_ dijo ella, con la cara muy seria, con el ceño fruncido, sus tetones bailaban sueltos bajo la blusa.
Me impresionaba escuchar el nombre de mi padre dicho por ella, pronunciado por su hermosa boca, la misma boca que había tragado el semen de mi padre como primer desayuno esa mañana.
_Si, pero caliéntalo un poco por favor_ dijo él y ella levantó su trasero de la silla para ir a la cocina. Mi padre me guiñó un ojo.
_Me corro….me vuelvo a correr….me corro otra vez_ dijo ella siendo montada por mi padre.
_Córrete de una vez y no hagas tantos aspavientos, joder_ dijo él
Y otra vez su cuerpazo moreno puesto a la labor de contraer esos músculos y tendones saludables en el rigor orgásmico, en el dejarse llevar por la marea, en perder la conciencia por un instante y renacer, con un grito ahogado.
Y mi padre le cogió la cara con una mano y la morreó, salvajemente mientras la follaba, buscó su lengua y se besaron, juntas las bocas compartiendo el aliento y la saliva.
_Dios…no puedo más…._ dijo ella
Y su claudicación era total, su entrega y su rendición estaban firmadas y promulgadas. Mi padre era su macho y ella su hembra.
Y el corazón se me salía por la boca.
Ella regresó de la cocina con la cafetera en la mano, le sirvió a mi padre en la taza, su vaquero ajustado realzaba como siempre sus increíbles caderas y el bulto de su coño, su chochete abultado, sus labios vaginales prietos bajo las bragas y el jean.
_Montse mi niña, hoy te has ganado el cielo conmigo, alimenta bien a un hombre y harás con él lo que quieras_
_Gracias_ dijo ella sentándose a su lado, él le acarició la mejilla con el dorso de la mano dulcemente. Ella me miró avergonzada, sin saber cómo responder ante esta nueva situación.
Pero se dejó acariciar por el dorso de esa mano tosca de dedos gruesos, sobre uno de sus pómulos marcados y hasta cerró los ojos, como una gatita mimosa ante ese contacto.
Aceptando el hecho o más bien el derecho que él tenía de hacer aquello frente a mí, después de haberle dado por el culo hacía solo un rato antes.
_ ¿Así que no puedes más?...... Pues tendrás que poder…ven aquí_ y saliéndose de ella la volcó de costado sobre la cama, se colocó detrás y la besó.
Le refregó la verga por el coño y la volvió a penetrar.
_Ay!..._ dijo ella sentidamente
_ Edu, hijo ¿Qué es lo que usas para darle por el culo a esta zorra?_
_ ¿Qué uso?_
_Si ¿Un gel lubricante? ¿Que?_
_Si…si…_
_Tráelo_
Fui hasta el armario, al rincón donde teníamos el gel y se lo pasé.
_No…….me vas a matar con esa polla_ dijo ella
_ Tu tranquila nadie se muere por tener una buena polla en el culo_ dijo
Ella dejó la taza de café en el plato, mi padre había acabado de desayunar.
_Esteban…me da corte que me acaricies así…delante de Edu…es mi novio, es….tu hijo y_
_¿Te da corte….. después de lo que hemos hecho en la cama?_
El seguía acariciándole las mejillas con el dorso de la mano, ella hizo como un mohín de incomodidad, mirándome.
_Venga, no seas tonta_ dijo y le acercó la boca, el bigotazo blanco hizo contacto con los labios sensuales y la pequeña nariz de Montse y le dio un beso suave en los labios y luego otro y otro.
_Joder…Esteban…me estás matando_ esa fue la primera vez que escuché el nombre de mi padre dicho por ella.
Él se había embadurnado los dedos con gel y también el culo de mi novia. Ahora estaba penetrando ese ojete con dos dedos gruesos como salchichas, siempre detrás de ella, los dos de costado en la cama, ella era bastante alta, medía 1,73, las largas piernas estiradas, mi padre mediría 1,80 y le pasaba un brazo por sobre el hombro para atraerla hacía si y besarla en la boca.
_Esteban…preferiría que no me beses así…….-
Que niña eres…ve, retira esto y ya hablaremos_ dijo él.
Y ella increíblemente, levantó su culazo de la silla y juntó las tazas y los platos para llevarlos a la cocina.
Yo hice un intento por ayudarla.
_Deja hijo…que ella se ocupe_ dijo él
Pensé que mi padre no podía ser más machista y misógino.
_Joder…joder…la tengo dentro……dentro de mi culo_
_Ves ….te lo dije….solo va por la mitad…aguanta…aguanta que te voy a partir ese ojete que te cargas….te voy a dejar un buen boquete, zorra_
Los tetones de mi novia se agitaban de un lado para otro, eran una cosa bestial, parte de su melena le cubría la cara, una mano de largas uñas y dedos llenos de anillos se aferraba a la cadera de mi padre.
Este hizo un nuevo movimiento pélvico y más polla se enterró en el culo de mi novia, desgarrando, abriéndose camino. Ella daba grititos agudos que yo nunca le había escuchado. Mi padre tenía el rostro rojo, congestionado por el esfuerzo y la concentración.
Recordé lo fácil que había sido para mí darle por el culo aquella primera vez.
_Te estoy follando bien el culo como ni te lo imaginabas ayer…cuando eras tan chula…_ dijo mi padre
_Ayyy!!....dios….si…..me…estás rompiendo cabrón….me estás rompiendo…._
_Pídeme que te folle…el ojete…pídeme que te dé más verga…venga……. niña idiota_
_Dios….me estás partiendo…joder…….. Ahh!!_
_Pídeme que te folle…..pídemelo…__ insistió mi padre ya totalmente fuera de sí, enajenado, clavándole su pollón, con movimientos ampulosos, adentrándose más y más en la intimidad más recóndita y secreta de mi novia.
_Dame…más polla…..cabrón…fóllame…que bueno……fóllame Esteban……_
Y cunado dijo eso de “Fóllame Esteban” sus ojos se pusieron completamente en blanco, su respiración quedó como suspendida, era para mí algo tremendo de ver, en todo sentido.
Una de sus manos se aferró con fuerza a la mano de mi padre la cual además estaba aferrada a uno de sus tetones.
Fueron segundos que se me hicieron eternos, Montse con los ojos en blanco, sin emitir sonido y mi padre taladrándole el culo sin piedad, metiéndole la polla hasta que sus huevos chocaron con las nalgas portentosas.
Entonces ella explotó finalmente, corriéndose de un modo nuevo, inesperado, sintiéndose llena de la polla de mi padre como, seguramente, nunca antes lo había estado con nadie.
Era un orgasmo que le recorría todo el cuerpo como una gran corriente eléctrica que la hacía sacudir de los pies a la cabeza.
Y mi padre aprovechaba para besarla a la par que no dejaba de darle por el culo, devorando su boca de labios sensuales, entrelazando sus lenguas de una manera soez y por momentos era demasiado para mí y pensaba en escapar no solo de nuestro cuarto, sino de nuestro propio piso
_Joder …….Me estás...……..reventado…el culo…..Esteban_
_Claro…...mi niña….y no será la última vez y lo sabes ¿lo sabes?_
Entonces ella dijo algo que fue como un puñal para mí.
_SI…lo sé….me encanta….me encanta tu polla.….me vuelve loquita_
Y luego se la folló en posición perrito, ella con la cabeza hundida en la almohada, recibiendo azotes en el culo a mansalva, corriéndose nuevamente.
Y por último, la gran mamada de polla, mi novia entre sus piernas, mamando esa polla como desesperada, como si no hubiese mañana, con la larga melena cubriéndole la carita, su cabeza bajando y subiendo a cada vez mayor velocidad, ayudándose con la mano para pajearlo mientras se la mamaba y la otra mano sobre una de las piernas musculosas de él y luego masajeando los huevos con delectación.
Era como si quisiera exprimirlo de una buena a vez.
_Me corro zorra…así puta…que bien te la comes…._ dijo él
_Mmmm……….Mmmm……._ eran los sonidos animales de ella sorbiendo esa verga y luego tragando, tragando hasta la última gota de lefa de mi padre.
Ella quedó exhausta, rendida, encima de él, abrazándolo y besándolo, yo había dejado de existir para ellos.
_Anda ve a preparar el desayuno…tengo hambre_ dijo él, después de ese momento romántico.
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