Cogida por un anciano 3, por MariElena69


 Hola corazones. Esta es la tercera parte de mis vivencias con el viejo don Joaquín. En esta entrega, el anciano me lleva a un extraño bar donde acuden señores bastante maduros (como él) y muy adinerados y de la mano de mujeres espectaculares. Y aunque don Joaquín no tiene tanto dinero como ellos. Su amistad con uno de los dueños del bar le dan fácil acceso al lugar cuando él quiera. Con esta pequeña introducción doy inicio al relato.

No mantengas la calma.

Arráncame la ropa,

desordename el cabello

y hazme el amor como si me odiaras

Después de las monumentales cogidas que me pegó don Joaquín y de haberme utilizado como una vil puta, entré a mi departamento y me puse a llorar. Desconozco si lo hice por rabia o por alegría o tal vez por ambas. Siempre me había caracterizado por ser una mujer sumamente difícil de conquistar. "El hombre que quiera tenerme entre sus brazos tiene que hacer muchos sacrificios" Siempre me decía a mi misma. Pero está vez, esta vez fue todo lo contrario. Una noche de alcohol y un simple arrimón de verga hizo que mi vida cambiará totalmente. Apenas había tenido sexo con don Joaquín y mi cuerpo me traicionaba pidiendo más y más. No supe ni como me contuve para no ir nuevamente a su departamento. Ya me sentía Propiedad de ese maldito anciano.

Recordé los planes que el viejo tenía esa noche conmigo. Cogerme esta vez en mi propia cama. Entregarme yo misma en mi grande y solitaria cama. No estaba segura si quería romper esa "barrera", pero la idea me calentaba, además, antes de eso, el viejo tenía la idea de llevarme a ese dichoso bar para exhibir su trofeo sexual.

La tarde transcurrió normal. Me di una ducha. Me enfunde en un pequeño short azul tipo cachetero y una blusa blanca, no me puse brasier. Me gustaba estar fresca en mi propia casa.

 Tuve una videollamada con mi mamá donde me preguntaba cómo la había pasado y con risa nerviosa le contestaba que muy bien. Al ver mis pezones erectos me dijo con nostalgia que se le olvidaba a veces que ya no era su pequeña 

 Después de esto unas amigas del trabajo me habían invitado a seguir celebrando mi cumpleaños en un antro. Estuve a punto de aceptar su invitación pero no me atreví. Por alguna extraña razón sentía que ya había hecho un compromiso con don Joaquín para está noche. Aunque claro, él nunca me preguntó si aceptaba o no.

Posteriormente fui a una farmacia frente al edificio donde vivo. Fui a comprar pastillas anticonceptivas. Definitivamente no era mi intención quedar preñada por ese anciano. Me atendió una señora ya muy mayor y cuando pasó el producto me puso una sonrisa picara como diciendo "Está noche te van a atravesar toda mi reina"

Regresé a mi departamento y me metí a bañar para después arreglarme para la noche. Cuidando cada detalle de mi higiene, me puse encima gran cantidad de cremas y esencias para oler rico. No entendía la necesidad de querer oler más que especial esa noche. O simplemente no quería aceptar la realidad.

De pronto la duda se apoderaba de mí. Por una parte mi orgullo me dictaba ya no continuar más con este juego. Y más después de que el viejo me había tratado como una puta cualquiera. Pero por otro lado no podía negar lo mucho que había gozado el día anterior. Me enfunde en un conjunto de ropa interior rojo que consistía en un brasier de encaje y una tanga que se incrustaba perfectamente en medio de mis preciosas nalgas. Encima de esto me colocaba un vestido azul a medio muslo.

Me miraba una y otra vez en el espejo, sabiendo lo hermosa que me miraba. Por un momento comprendí a Don Joaquín -¿Quien no hubiera aprovechado la oportunidad de tenerlas, hee? Me agarraba las nalgas como si estuviera platicando con ellas. Poco a poco me sentía más pervertida con mi propio cuerpo.

Miré el reloj y ya eran las 9:00 PM. Era justo la hora en la que el viejo dijo que pasaría por mí. Yo ya estaba completamente lista para la velada que prometía ser muy intensa. Estaba sentada en el sofá esperando que tocaran mi puerta. Pero pasaron 15 minutos, luego media hora y don Joaquín no aparecía.

-Pero qué extraño. Don Joaquín me había dicho que llegaría a las 9. -Pensaba mientras caminaba en la estancia de mi departamento. Luego comenzaba a asomarme por la ventana sin éxito de poder ver a don Joaquín.

Lo que más me confundía en ese momento era la situación en sí. Yo, Maria Elena, una joven hermosa con un cuerpo apetecible para cualquier caballero, estaba a la espera de que un señor de 72 años llegara para divertirse con mi cuerpo. Y el colmo era que ese mismo viejo me estaba haciendo esperar. Cualquier hombre vendría corriendo por venir a verme ¡pero este anciano no!

Así me encontraba pensando en este momento cuando me quité los tacones un momento y me puse unas sandalias de descanso y me dispuse a ver la televisión. Si el viejo me iba a hacer esperar, pues al menos lo iba a esperar cómoda.

Ya eran cerca de las 10:30  de la noche cuando ya estaba segura que el viejo no vendría. Me sentía realmente furiosa de que el viejo me haya plantado. Me quité el vestido y el brasier y así me dispuse a desmaquillarme para poder dormir. En ese momento lo tenía demasiado claro. -Ese viejo jamás tendrá el placer de volverme a tocar de nuevo. -Pensé. Y con ese pensamiento en mente me quedé dormida de inmediato.

El domingo pasó de lo más normal, y de hecho toda la semana laboral siguiente. Ricardo no dejaba de insistir con que le dijera el nombre de su “abuela nueva” pero me hacía la tonta siempre. 

Lo que sí tuve que aguantar fue que un día, en nuestro tiempo de comida, a Ricardo se le ocurrió que era buena idea reproducir los mensajes de audio que su abuelo le enviaba. Estos mensajes hablaban de un solo tema, hablaban de una mujer. Una mujer que el viejo se había hecho suya ya más de una vez.

 

Mensaje1

-Hola Richard jejejeje no te has topado a tu amiga Elena???? Ya te dijo quien es la hembra que me cogí ese día??? Dile a la cabrona que te diga jajajajaja

Mensaje2

-Siiii cabrón jejejeje esa vieja esta deliciosa, al día siguiente con otra cogida le confirme que ya era mi puta jajajajaja no puedo creer que Elenita no te haya dicho quien es

Mensaje3

-Nombre cabrón y esperate a qué le haga un hijo a la hija de la chingada jajajajaja esa hembra va a ser solo mía uffff es que debieras de verla nieto, está buenisima la perra. Ya imagino la cara que pondrá tu mamá cuando la lleve a casa en navidad jajajajaja

-Estaba intentando no poner atención a los siguientes  mensajes que me mostró ,ya que con estos primeros tres, ya me encontraba totalmente mojada. Don Joaquín era un maestro para provocar morbo en mi interior. Cómo pude me levanté para ir al baño, dejando a Ricardo confundido.

En toda la semana no vi a don Joaquín en el edificio. De igual manera aunque se apareciera en ese momento yo lo rechazaría inmediatamente. Ya me sentía más Segura de mi misma y no volvería a cometer el error de enredarme con ese viejo o con algún otro. Eso pensaba Hasta que llegó el día viernes…

Viernes, 7:30 am

-Era una mañana agradable. Después de ver el noticiero matutino mientras desayunaba. Salí de mi departamento. Ese día especialmente iba a salir a buen tiempo para el trabajo. Llevaba mi tradicional uniforme de secretaria. Minifalda negra con medias del mismo color, blusa de vestir blanca y zapatillas con tacón. Los hombres siempre me lanzaban piropos en la calle con esas prendas.

 Al estar cerrando con llave y dandole la espalda al corredor, una fuerte nalgada azotó mis cinco sentidos nuevamente. Ya sabía de quién se trataba…

-buenos días culona mía jejejeje que buena te ves con esas ropas de ejecutiva me cae jajajaja

-Ahí se encontraba don Joaquín con su risa cínica y casi babeando al verme con mi uniforme del trabajo. El señor llevaba una camiseta de cuadros manga larga bastante vieja y su pantalón café todo percudido. Ahí se encontraba Apareciendo después de varios días de no verlo y después de haberme plantado. Yo lo miré con desprecio. No quería saber absolutamente nada de él.

-A ver señor, dígame rápido que quiere porque tengo que ir a trabajar y no tengo tie…..mmmmm.

-Fui asaltada por un beso de lengua. Esto me tomó de sorpresa. Luchaba contra mi morbo para no volver a caer en el juego del viejo. El viejo me tomaba con fuerza de la cintura.Sentía miedo por ese ataque tan sorpresivo. Cómo pude me zafé de los brazos de don Joaquín para decirle que está vez y a partir de hoy no obtendría nada de mi 

-Viejo insolente déjeme en paz o voy a hablarle a la policía!!!! -Le dije al viejo con mucha seguridad.

-Puez hazlo pendeja, a mí me vale madre jajajaja, tu crees que te harán caso vestida así como estas siempre, enseñando las piernas??? 

Además que nadie te creerá que esté indefenso ancianito te haya cogido contra tu voluntad. Jajajaja

-Es usted un viejo asqueroso!!! 

-lo que recibí por parte de él fue un empujón en mi pecho que hizo que golpeara la puerta de mi departamento y se abriera, cayendo en el suelo. El viejo entró rápidamente y cerró la puerta tras de si. Yo estaba sumamente asustada de lo que haría, por esa actitud violenta que tomó de repente. Tenía miedo de lo que podía venirse,  el viejo me estaría ocupando por horas y horas y no poder ir al trabajo.

-Ayyyyyyy viejo tontooooo, que haceeeeee, salga de mi casa por favoooor, tengo que ir a trabajar señooooor. -Le dije asustada tratando de ponerme de pie.

El viejo rápidamente se subió en mi cuerpo y se sentó debajo de mis tetas, inmovilizó mis manos con el peso de sus piernas y me miraba con una cara llena de odio.

-Con que vas a trabajar pendeja heeee jajajaja y veo que te maquillaste como toda una putaaaaa jajajaja por ahora no te voy a dar verga por tu panocha porque te la tengo reservada para la noche jajajaja pero de alguna manera tengo que penetrarte aghhhhhh

-Dicho esto, el viejito aprovechó un momento donde mi boca estaba abierta y la introdujo en ella. Con El primer empujón, el viejo casi se me va hasta mi garganta. Tosi un poco y eso le dio más gusto

AGHHHH AGHHHHHH que boca tan deliciosa perraaaaaa Chupalaaaa como solo tú sabes hacerlooooo aghhhhh aghhhhhh tomaaaaaaa tomaaaaaaa

El viejo penetraba mi boca a placer. Se dejaba ir con todo su peso en mi cara, penetrandome hasta la garganta. Con las arqueadas que daba más placer le provocaba. Luego de unos minutos la situación comenzó a excitarme y ahora y algoe encontraba desesperada por no poder utilizar las manos.

TOMAAA TOMAAAAA TOMAAAAAAA TOMAAAAAAA TOMAAAAAAA

Las violentas embestidas continuaban mientras corrían  lágrimas en mis ojos por las arqueadas. Estaba segura de que mi maquillaje se había arruinado y todo por culpa de mi anciano amante. 

AGHHHHH ELENITAAAAAA AGHHHHHHH NINGUNA PARTE DE TU CUERPO TIENE DESPERDICIO PERRA AGHHHH CHUPALAAAAA CHUPALAAAAA SIGUE CHUPANDOOOOOOO

Estuvimos así más de 15 minutos. El viejo penetraba mi boca a placer ,insultándome y diciéndome lo rica que estaba.  Hasta que sentía como esa deliciosa verga se ponía rígida y expulsaba  un torrente de semen caliente en mi garganta. El viejo dio su última embestida y con esto el último chorro de semen que su miembro había expulsado.

Se quitó de encima de mí, cayendo de espaldas, luego de unos segundos, con su sonrisa cínica me dijo

- jajajaja mira cabrona hoy tenemos una cita en la noche, tenemos pendiente ir al bar y luego venir a culear como perros calientes  en tu cama, así que en la noche vas a mover ese delicioso culote y te pondrás bien buena para mi. Te voy a llegar a las 9 y quiero que estés lista. Escuchaste pendeja????- Solamente asentí con la cabeza. El viejo sabía lo que hacía y sabía dónde atacar mi mente. Después de darme dos sonoras nalgadas el viejo salió de mi departamento. 

Esa mañana avise en el trabajo que no podía ir. Inventé que había amanecido con resfriado. La realidad es que estaba sumamente alterada y caliente. Una parte de mí deseaba que el viejo se hubiera quedado a poseerme la tarde entera.

Volví a tener mi rutina del otro día. Limpié la casa cuidadosamente, hablé con mi madre y coincidentemente está vez me preguntaba por algún galán o algo por el estilo. Ella sabía la manera tan selectiva que tenía de tener pareja. ¡Si supiera que me había convertido en la puta de un anciano!

Entrada la tarde comencé a arreglarme para la noche. Me di un baño y mientras el agua corría sobre mi cuerpo me dieron tantas ganas de masturbarme. Sentí tan deliciosos mis dedos al momento de penetrar mi vagina. El protagonista de ese momento era el viejo don Joaquín, que no dejaba de pensarlo.

Darme cariño a mi misma estuvo tan delicioso en ese momento ¡que me hice venir dos veces! La segunda corrida terminé además de Caliente muy asustada. Algo estaba cambiando en mí y aparte de gustarme también me aterraba.

Esta vez utilice lencería negra y mi vestido color rojo con escote que dejaba mis tetas muy descubiertas y el vestido me llegaba a medio muslo, en la pierna izquierda tenía una abertura que daba desde mi pierna hasta mi cintura. Este vestido en especial resaltaba totalmente mi cola y mis piernas

Nuevamente me miraba al espejo. Me encantaba el morbo provocado por la idea de don Joaquín. Exhibir su reciente trofeo, ¡exhibir a su puta! Sin saber cómo mis dedos ya estaban nuevamente dentro de mi, pero está vez no terminé, solo me masturbe un poco. Esto hizo que estuviera caliente hasta que llegara el viejo.

Dieron las 9:00 PM y yo ya estaba ANSIOSA por verlo llegar , pasaron cuatro minutos después de las 9 cuando don Joaquín tocó la puerta. Lo primero que ví fue examinar cómo iba vestido. Mientras yo me esmeré por lucir lo más atractiva posible ¡Él llevaba la misma ropa de la mañana! La misma camiseta y el mismo pantalón sucios.

 Al abrir la puerta me tiré a sus brazos besándolo apasionadamente. Intentaba cerrar la puerta para que tuviéramos relaciones antes de irnos pero el viejo se separó de mí de manera estrepitosa…

-Jajajajajajaja mmmmm cabrona que caliente te pones cuando estás ante tu macho… pero aún no es tiempo de darte vergota jajajaja más tarde te la daré pero por ahora hay que irnos culona. -Era increíble que yo no pudiera controlarme y el viejo si. 

Salimos de mi departamento y como era viernes en la noche, casi no había gente en los corredores del edificio. Agradecí con el alma eso ya que no quería ser vista acompañada de semejante hombre.

Utilizamos mi coche ya que don Joaquín no tiene donde moverse. En el camino no dejaba de toquetear mis piernas. Yo le quitaba la mano de vez en cuando. -Yaaa don Joaquín, tranquilicese mire que podemos tener un accidente, -Le decía preocupada, pero el viejo no dejaba de manosearme.

Llegamos al bar sin ningún contratiempo. Estaba a 15 minutos del edificio. 

En cuanto salimos del coche, el joven del estacionamiento le hacía comentarios de aliento a don Joaquín sobre mí. -”Uyyyyy don Joaquín quien lo viera bien acompañado está noche de esa mujersota uffff”, - yo estaba roja de la vergüenza intentando que el viejo no se distrajera y me llevará rápidamente hacia dentro.

Cuando por fin ingresamos al bar, pude ver efectivamente lo que había dicho don Joaquín. En el bar había varias parejas. Habia hombres de la tercera edad. Todos acompañados de verdaderas Diosas femeninas. A mi mano derecha veía un señor gordo de unos 60 o 65 años bailando con una pelirroja super delgada pero con unos pechos y una cola tremendas. Al fondo en una mesa un señor calvo que deberia rondar los 70 y tantos se acercaba al oído de una rubia despampanante. Y así en cada rincon de ese extraño lugar podían verse parejas totalmente disparejas en cuanto a edad y belleza.

Rápidamente las miradas se dirigieron hacia mi. Y No es por presumir mis amores pero robé la atención de todos los que esa noche estaban en el bar.

Uno de los meseros pasó frente a nosotros y don Joaquín lo tomo del brazo y le pidió una mesa. El mesero también le chocaba la mano a don Joaquín al ver su “conquista” y le susurraba algo que no entendí por el volumen de la musica. Ese mismo mesero nos llevo a una de las mesas disponibles y rápidamente nos trajo una cerveza a ambos. Don Joaquín y yo comenzamos a platicar.

-Es verdad lo que me decía don, aquí vienen mujeres hermosas con sus abuelos jijiji - le dije al viejo.

-Jajajajaja pues claro cabrona. Mujeres tan buenas como tú deben ser tratadas y culeadas como se debe jajajaja, por eso estas viejas que algunas son casadas vienen y buscan verga en personas con experiencia. - Alardeaba el viejo cerca de mi oído.

De pronto el viejito se levantó y me tomó de la mano, -Ven culona que quiero que muevas esas nalgotas bailando conmigo, - Dijo don Joaquín.

Y comenzamos a bailar, era musica salsa, hace algunos años había tomado clases de salsa así que podía seguir el ritmo de la música. El viejo rápidamente me tomaba de la cintura y se intentaba mover lo mejor posible. Luego sentía como pegaba su miembro cada vez más erecto en mi zona intima. Comencé a sudar, me estaba poniendo caliente…

Miraba a algunas chicas y no apartaban su vista de nosotros. Pero de pronto vi a un anciano, calculo era de la edad de don Joaquin. El viejo me miraba directamente a los ojos. El señor e era muy pálido y muy flaco, calvo en su totalidad.

De pronto noté cómo bajó su mano y se tocó el miembro por encima del pantalón constantemente. Lo seguí mirando algunos segundos, hipnotizada. Ese viejo solo me miraba y se tocaba, restregaba su mano sobre su verga. -¿Pero que le pasa?, -Pensé. ¿Y por qué a nadie se le hace raro lo que hace solo a mi. Luego la lógica llegó a mi. A este lugar vienen mujeres jóvenes precisamente a ser acosadas y eso las hace sentir bien. Esto me calentó todavía más de lo que estaba. Mis piernas flaquearon un momento, y más porque don Joaquin casi estaba haciendo movimientos copulatorios mientras bailábamos. Le dije al viejo que necesitaba ir al baño. Pero de principio no me dejó. Tuve que darle un beso de lengua que todavía aumentó más mi excitación Y después de darme una nalgada me soltó del brazo y se fue a sentar a nuestra mesa. 

Corrí rápidamente al baño. No podía sostenerlo más. Con toda esa vivencia que estaba pasando, Los manoseos del viejo, su miembro pegado a mi y los ojos de aquel extraño viejo sobre mí , juro que si me hubiera quedado un minuto más me habría corrido como cerda en medio de la pista de baile.

Entré al baño. Algo sucio por cierto, pero afortunadamente tenía agua. Me refresque un poco echándome un poco de agua en mi cuello. Cerraba los ojos sintiendo la frescura del agua correr por mi cuello y mi pecho y aún así no se iba mi excitación. Me dieron ganas de orinar y me metí al cubículo para hacer mis necesidades.

Poco a poco me iba relajando cuando de pronto escuché que abrían la puerta. Con ese efecto característico de la música incrementando de volumen estrepitosamente. Pensé que era alguna de las chicas que estaba en el lugar. Pero quedé helada al ver como se abría la puerta. ¡No puse correctamente el seguro a la puerta! Y más helada me puse al ver que la persona que interrumpía mis necesidades fisiológicas era el viejo que no dejaba de manosearse mientras me veía. ¡Su verga ya la tenía de fuera!

-Oigaaaaa qué haceeeeee no puede estar aquiiiiii, auxilioooo! -grite desesperada esperando que alguien me escuchará pero no fue así. 

Intenté pararme de inmediato para subir mi tanga y salir de ahí pero el viejo me tomo de los hombros e hizo que cayera de nuevo en el retrete. Sin perder el tiempo el viejo me agarró de la cara y acercó su verga a mi cara y la introdujo en mi boca.

Asustada pero muy muy excitada no supe porque pose mis manos en las caderas del viejito, como invitándolo a que siguiera poseyendome por la boca. Sus embestidas aumentaban más y más. No sabía exactamente lo que pasaba, o no quería verlo. Le estaba chupando el miembro a un total desconocido.

El viejo se acercaba más a mi, y su miembro no dejaba de taladrar mi boca. Balbuceaba, gruñía, me decía lo buena que estaba y lo rico que le hacía la felación. Yo solo resoplaba y abría mi boca lo más que podía para comerme esa deliciosa verga que perforaba mi boca.

 Una de mis desocupadas manos bajó hacia mi vagina y comencé a masturbarme…

-ahhhhhhh, ahhhhhhhh mmmmm mmm que buena estas mi hembra -El viejo gozaba de lo lindo con todo lo que le estaba pasando. En esos momentos no recordaba nada de don Joaquin. Solo existía ese viejo y yo….

-Ahhhhh  que buena estaaaaaa mi putaaaaaaaaa 

-¿Mi puta? ¿Acaso eso es lo que me he convertido, en una puta? - esa pregunta pasaba por mi mente. - el viejo ajeno a mis pensamientos estaba loco de la excitación. Su miembro comenzó a ponerse mas rígido y a temblar. En ese mismo momento me asaltaba un rico orgasmo. Esto hizo que mordiera un poco la verga del señor, causandole un grito de dolor entre todos sus gritos de gozo. El viejito comenzó a eyacular en mi boca. Yo como una cerda la chupaba más fuerte y con mi mano se lo sacudía. El viejo resoplaba, se apoyaba con una mano en las paredes del cubiculo. Se sacudía ese delicioso miembro dentro de mi boca para dejarme hasta la última boca de su semen.

Después de la faena oral, el viejo no decía nada. Solo estaba frente a mí manoseando su cosa, con una cara de calentura y perversión que no podía con ella. A mí la calentura se me había bajado un momento y comencé a sentir remordimiento por lo que había pasado.

Me puse de pie y lo empujé tímidamente para que me dejara pasar. Fui al lavabo a echarme agua a la boca para escupir los restos de semen que se quedaron en mis encías.

-¡Por favor váyase, déjeme en paz y nunca más me busque! -Le dije al señor esperando que me hiciera caso Sin embargo el viejo se puso detrás de mi y tomó mis caderas mientras me arrimaba su miembro. Eso a mí me dio mucho miedo. El viejo quería cogerme.

-Ayyyyy noooooo, que haceeeeee sueltemeeeeemeee, -Le gritaba al viejo. -conformese con lo que ha pasado mmmmmmm ahhhhh… mmmmmm

-Este viejo tampoco me hacía caso. Así como don Joaquín las veces que me había cogido. Así como cualquier hombre de la tercera edad que quisiera hacerme su puta a partir de esa noche.

Estuve a punto de ser penetrada por el viejito cuando de pronto sonó su celular y el viejo se distrajo por un momento, momento que aproveché para pararme rápidamente y empujarlo hacia un lado para librarme de él.

Corrí hacia la puerta del baño y sin saber porque, voltee a ver al anciano, aún con su verga de fuera. Le vi su rostro y de manera suplicante me pidió que me quedara…

-no seas mala mamacita, no me dejes asi, quiero acabar dentro de ti mamita,,,, anda ven.

La manera tan suplicante de pedirme que me quedara, así como lo recién vivido en ese lugar me tenía en un estado de total excitación, por lo cual con una de mis miradas más sensuales me dirigi al señor, sin importar que pudiera arrepentirme en un futuro de mis siguientes palabras:

-Quiere apuntar mi número?... Le dije al viejito mientras él sacaba desesperadamente su celular.

-Regresé a la mesa, busqué a don Joaquín y no estaba. Las miradas seguían encima mío. Hasta que sentí un abrazo por la cintura y un beso de lengua

-Mmmmmm Elenita hasta que sales del baño uffff

-Don Joaquín vámonos de aqui por favor ya no me gusta este lugar - Le pedía al viejo desesperadamente

Jajajajajajja nombre no mames mi reina si apenas llegamos, ven mejor vamos a bailar de nuevo, me encanta como mueves tu cuerpo jejejejeje.

-El viejo era complicado, definitivamente no podía decirle lo que había pasado, pero me daba miedo que el otro señor saliera del baño .. por lo cual tuve que pedirle a don Joaquín que nos fuéramos de ahí… de otra manera. Lo tomé de la cara y lo bese apasionadamente

-Mmmmmmm mmmmmmmm, -no dejaba de besarlo y con una de mis manos le acariciaba su miembro. 

-Vamonos de aquí mi amor, quiero sentirme suya, Termine de decirle al viejo ya fuera de mi, con tal de escaparme de ese lugar. -Don Joaquín aceptó y rápidamente salimos del lugar. Ya en la calle el viejo me volvió a devorar a besos, incluso me recargaba contra el auto, aprovechando que a esa hora estaba muy sola la calle. En el automóvil fue exactamente igual. Me manoseaba a placer, me besuqueaba y metía sus dedos en mi vagina.

Llegamos al edificio y poco me importó subir con él mientras nos devorabamos a besos mutuamente. El detrás de mi arrimandome su miembro palpitante, besando mi cuello, mi boca y mi cara.

Cómo habíamos quedado, ahora nuestro ritual de apareamiento sería en mi departamento. Solo basto cerrar la puerta para que el viejo me subiera el vestido y se pusiera a lamer mis vagina una y otra vez. Sentía su lengua rasposa buscando entrar a mi cuerpo, mientras yo no paraba de gemir con cada contacto de su lengua en mi piel.

Abrí un poco mis piernas para que el viejito pudiera meter más su lengua y lo consiguió. Yo estaba en la gloria, mis piernas flaqueaban con cada lamida. De pronto exploté en un intenso orgasmo que don Joaquín gusto recibió en su boca.

Caí rendida en el suelo al lado de él y de pronto el viejo comenzó a subirse encima mío para seguir con este juego. Cuando de pronto mi celular sonó cerca de nosotros. Vi el mensaje y era mi madre. Quería llamarme por videollamada

-Señor, por favor se lo suplico. Déjeme contestar a mi mamá, pero no me vaya a hacer nada , por favor cariño. - le decía al viejo de manera cariñosa para tratar de persuadirlo para que me permitiera contestar de forma normal, por fortuna accedió y se fue a sentar en una silla cerca de la cocina.

 

Acomodé mi vestido lo mejor que pude y peiné un poco mi cabello ya que lo tenía alborotado. Lamentablemente mis mejillas estaban totalmente rojas y sudaba a montones. Me limpié la cara un poco y después de echar un último vistazo al viejo comprobé que estaba sentado en la cocina y había encendido la pequeña tv de la cocina en mute. Así que con total confianza Contesté la videollamada a mi madre.

-Hola mamá c-como estás?

-Hija muy bien y tu? Oyee siempre que te veo tienes las luces altas jijiji -Refiriendose a mis tetas.

-Hay mamá siempre te fijas en eso jijiji recuerda que ya no soy una niña aunque yo sea siempre tu niña

-Pues si hija pero es difícil aceptarlo jiji cuando tengas una hija lo entenderás…y porque estás tan roja de la cara Elena? ¿Ese vestido es el que te regale en tu cumpleaños?

-Si mami, acabo de llegar de una fiesta y estuve bailando con las chicas del trabajo, -Menti descaradamente.

 

Llevábamos cinco minutos de una plática tan amena y agradable que me había olvidado por completo del viejo. Al tener mi vista directamente en la pantalla del celular no me di cuenta cuando el viejo se había arrodillado entre mis piernas y comienzo a lamer mi vagina y a meterme los dedos 

ahhhh mmmm  -fue el gemido que mi cuerpo soltó después de esos dedeos tan deliciosos.

-hija te pasa algo mi amor????

-No pasa nada mami, son cólicos. Escucha tengo que dejarte si??? Hablamos luego mmmm

-Pero hija que pas…..

Apreté el botón para colgar y tire el celular lejos. abrace con más fuerza a don Joaquín. Lo tomé de la cara y le planté un beso en la boca.

Por azares del destino y por fallas en la tecnología de los celulares, la llamada no había finalizado. La llamada quedó activa, aunque con la cámara frontal hacia el suelo, ya imaginarán todo lo que mi mami comenzó a escuchar en ese momento…

-Muaffffssss muaffffssss mmmmm perrita que buena estas cabrona,,, aghhhhh TOMAAAA TOMAAA TOMAAAAA TOMAAAAAAA TOMAAAAAAA TOMAAAAAAA 

-siente a tu machooooo culonaaaaa aghhhhh TOMAAAA TOMAAA

-ayyy señoooor nooooo por favooorrr

-Mi mamá estaba helada al escuchar todo lo que sucedía del otro lado. No sabía que hacer. Por el impacto se quedó muda. Lo primero que hizo fue levantarse y buscar la llave del coche. No sabía si agarrar su auto y venir a mi departamento o hablar a la policía, ella pensaba que alguien se había metido a la fuerza a mi casa.

De pronto mi madre recordó algo. Recordó que después de tanto insistirme, yo había comprado unas cámaras de seguridad. Y también yo le había dado  acceso a estas cámaras. Nunca las había utilizado ya que lo creía innecesario, pero solo por complacer a mi madre y tenerla tranquila accedí a comprarlas

Mamá nunca había utilizado ese acceso para revisar mis cámaras por una promesa de madre a hija para no vulnerar mi privacidad. Salvo las veces en que me iba de viaje. Pero esa ocasión lo ameritaba. Tecleó la contraseña en su dispositivo y pudo encender las cámaras que le daba imagen a mi sala, el pasillo hacia mi recamara y dentro de ella

Casi se va de espaldas al ver a su hermosa pequeña tirada en el suelo y abierta de piernas. Con el vestido que ella misma le había regalado doblado en la cintura.  Sus enormes tetas de fuera y totalmente fuera de si. 

Pero lo que más repugnancia le daba fue la persona que le hacía eso a su princesa. Un anciano que rondaría los 70 y tantos años, flaco casi cadavérico, pelón, de tez morena. El viejo tenía sus pantalones enrollados en sus tobillos y mantenía su camiseta sucia ahora totalmente transpirada. Se movía una y otra vez encima de mí, penetrando salvajemente mi cuerpo.

Ajena a qué mi propia madre me estaba mirando en ese momento, yo me encontraba gozando nuevamente de la verga de mi nuevo macho. Me encontraba debajo de él, con las piernas abiertas de manera descarada que ahora se levantaban y se enrollaban en su cintura para atraparlo de modo que no se saliera nunca de mí. Inmediatamente lo tomé de la cara y le di un beso de lengua con todo el sentimiento y pasión que una mujer puede sentir por su amante.

Esto para mi madre fue como un shock. Ya no se encontraba segura de que a su hija se le hubieran metido a la fuerza si ella misma besaba de manera asquerosa a su violador. 

Siguió viendo la escena solo para comprobar que estuviera en lo correcto, pero mis caras me delataban. Eran de gozo total, en ocasiones mi rostro esbozaba sonrisas de satisfacción plena, y los besos a mi amante no paraban.

De pronto vio ambos cuerpos agitados detenerse progresivamente, para después incorporarse y besarse nuevamente ahora de pie. El viejo se quitó su camiseta y la dejó ahí en la sala. Miraba como su hija le besaba el cuello al viejo y así ambos se movieron de la escena lentamente para aparecer en otro de los cuadros de la pantalla que daba  hacia el pasillo hacia mi recámara. 

Mi madre vio como los besos y manoseadas al cuerpo de su hija no paraban. Al llegar a la puerta se detenían un momento, su hija le esbozaba una sonrisa plena a su macho mientras abría la puerta con llave.

Por último aparecieron en la imagen que daba hacia la habitación. Mi madre Vió como el viejo le sacaba el vestido para tirarlo en el suelo,  dejando desnuda a su princesa para después tirarla bruscamente a la cama para volver a penetrarla aún con los tacones puestos.

Vió como su hija abrió totalmente las piernas de manera sensual para después cerrarlas alrededor de ese cuerpo desnutrido.

Con una lágrima recorriendo su mejilla, mi madre continuaba mirando como el cuerpo de su hija estaba siendo poseído. Ni la gran educación en distintos colegios católicos habían evitado que su hija cometiera semejante pecado. A ella le quedaba claro que su hija tenía doble vida. Que tenía un trabajo de dama de compañía. Jijiji si supiera que lo hacía gratis

Solo se le ocurrió apagar la cámara y dejar a su hija hacer sus cochinadas con un hombre mucho mayor que ella.

-AGHHHHHHH PUTAAAAA QUE DELICIAAAAA

-Ya en mi habitación yo me encontraba totalmente desnuda recibiendo empujones de don Joaquín, cada uno más fuerte que el otro. Estaba en el paraíso sexual. El viejo me penetraba de una manera deliciosa, mientras no dejaba de chupar mi cuerpo a placer y darme unos besos que me llegaban hasta el alma….

-ayyyyy papacito que bien lo hace mi bebé ahhhhh ahhhh sigaaaa sigaaaaaa

Uffffff Elenita no chingues, cada día te pones más buena, TOMAAAA TOMAAA TOMAAAAA TOMAAAAAAA TOMAAAAAAA TOMAAAAAAA dime qué soy para ti cabrona de mi VERGAAAAAA dilooooooooo

-aahhhhhhh ahhhhhhhhhh mi amor ahhhhhh es usted mi machoooooo mi amanteeeeee mi amooooooo ahhhhhhhh

La cama parecía venirse abajo. Rechinaban los resortes de la cama. Poco me importaba que los vecinos pudieran escuchar mis alaridos. En estos momentos no pensaba más que en seguir alimentando mi morbo con este viejito que llegó para cambiar mi vida por completo.

Me asaltó un intenso orgasmo que mojó mi cama, pero está noche iba por más, quería perder la cuenta de mis orgasmos. Quería entregarme a todas las perversiones de don Joaquín….

-Ahhhhhhh Elenaaaaa que puta ereeeees, una puta bien rica y bien hermosaaaaaa, mira esa cara de niña inocente y ese cuerpo de prostituta aghhhhhh TOMAAA TOMAAAAA TOMAAAAAAA TOMAAAAAAA

-ayyyyyyy mi amor mmmmmmm que ricoooooooo no se detengaaaa por favor mmmmmmmm

-Ninguno de los cuerpos daba tregua. Seguían chocando sus pelvis de manera rítmica. Me preguntaba cómo es que el viejito tuviera toda esa virilidad a sus años. Ninguno de mis ex novios tenía esa vitalidad tan animal como la de don Joaquín.

Era un maestro para hacer el amor, mientras me penetraba no dejaba de lamerme, de chuparme. Igual que el primer día el viejo acumulaba saliva en su boca para después besarme y babearme toda. Incluso en mi boca hacia eso.

Luego de tres orgasmos de mi parte, al viejito se le pusieron los ojos en blanco, sus brazos y piernas los estiró al máximo, volteé a verlo con mi cara sudada y mis labios abiertos soltando un gemido, le dije de la manera más provocadora posible. -Anda papito,,, lléname de leche.

Don Joaquín al escuchar esto de mis labios me dio un tremendo escupitajo que fue a caer entre mis ojos,  para después darme un delicioso beso de lengua. Yo abría la boca lo más que podía para que metiera toda su lengua. A estas alturas ya era totalmente su puta y estos detalles por parte suya ya no me provocaban asco.

-ahhhhhhh Elenaaaaa, PUTAAAAA me vengoooooo TOMAAAAA TOMAAAAAAA TOMAAAAAAA TOMAAAAAAA TOMAAAAAAA TOMAAAAAAA TOMAAAAAAA TOMAAAAAAA

-ahí me encontraba nuevamente recibiendo chorros de esperma de don Joaquín, nuevamente los recibía en mi interior, mientras el viejito se venía yo hacía fuerza en mis labios vaginales para exprimir todo su delicioso manjar varonil. El viejito agradeció ese gesto llamándome PUTA tres veces.

Luego de unos segundos de tranquilidad para estabilizar nuestra respiración. Don Joaquín nos volteo en la cama de modo que yo quedé encima de él. No necesitó decirme qué era lo que necesitaba que hiciera su hembra. Puse mis manos en su pecho delgado y me comencé a mover… brincando lentamente y moviendo mis caderas en círculos. Luego de unos minutos mi amante ya estaba duro de nueva cuenta.

 

-ahhhhhhh ahhhhhhhh mi amor que rico sientooooo mmmmmmm

AGHHHH ERES REALMENTE PUTA MARIA ELENAAAAA AGHHHH SIGUE BRINCANDO PERRAAAAA, CABALGAMEEEEE AGHHHHHH

-Mi cuerpo se movía más y más rápido. Don Joaquín se incorporó un poco para chupar mis tetas…. Yo acariciaba su cabello y no dejaba de brincarle encima de su verga.

comenzó a darme nalgadas con ambas manos, mi piel es blanca así que pronto mi trasero estaba lleno de marcas rojas de sus dedos mi calentura más aumentaba con esos golpeteos.

 

AGHHH AGHHHHHHHHHHH PUTAAAAA TOMAAAAA TOMAAAAAAAA TUS PINCHES NALGADOTAS POR ESTAR TAN BUENOTA uffff QUE DELICIAAAA AGHHHHHH ERES UNA PUTA SOBERBIAAAAAA AGHHHH, QUE PENDEJO ES MI NIETO, TENIENDO UN MUJERON ENFRENTE Y NUNCA SE ANIMÓ A DARTE VERGOTA

-y era verdad, Ricardo nunca me había tirado la onda, a pesar de que en el trabajo algunas chicas me tenían envidia porque pensaban que él era mi novio, pero nunca hubo algún acercamiento de su parte de esa manera.

Perdi la noción del tiempo de cuánto llevaba brincando, con otros dos orgasmos por mi cuenta cuando don Joaquín me agarro del cabello, me beso nuevamente y yo ya adivinaba que estaba a punto de vaciarse. Aceleré mis movimientos de arriba a abajo y de atrás hacia adelante hasta que consegui sacarle esa deliciosa leche nuevamente.

 

-AHHHHHHH ELENAAAAA AGHHHHHH TOMATE MIS MECOS PUTA CALIENTEEEEEEEE AGHHHH TRAGATELOS POR LA PANOCHAAAAAAAA OJALA QUEDES PREÑADA COMO LA PERRA CACHONDA QUE EREEEES

-esto último me incomodo un poquito, don Joaquín tenía una obsesión con venirse dentro de mi y terminar preñandome. Definitivamente eso no iba a permitirlo. Por lo pronto el viejito nuevamente se venía dentro de mi. 

caí rendida encima de mi amante. Totalmente agotada y aún con su verga adentro sentía como perdía rigidez. Le acariciaba sus vellitos del pecho todos canosos. Escuchando los latidos de su corazón. Él en cambio no dejaba de insultarme, de decir lo puta que soy, lo perra que me habia convertido y no dejaba de usar palabras soeces para referirse a las partes más frondosas de mi cuerpo. Esto a mí me asustaba, mientras yo suspiraba y a toda costa trataba de darle un toque sentimental a esta peculiar relación, don Joaquín no dejaba de dejarme en claro que lo nuestro solo era sexo animal, no había ningún sentimiento de por medio.

Con esos pensamientos me quedé dormida encima de don Joaquín y a él no le importo que lo estuviera aplastando.

Eran cerca de las 10 de la mañana del día siguiente. Por alguna razón desperté al lado del viejo y no encima de él. Seguramente él me había quitado para dormír a gusto. Me levanté sigilosamente totalmente desnuda, ya sin mis tacones y me puse una tanga nueva ya que la otra se mantenía en la sala. Sin saber porque, salí de mi habitación únicamente en tanga. Dirigiéndose hacía la cocina para cumplir con mi obligación de hembra de hacerle de desayunar a mi macho. Cuando pase por la sala, ví la horrible camiseta que tenía el viejo. Una camiseta manga larga de cuadros rojos. Llena de manchas como de grasa. La tomé con mis manos, la olí profundamente con mis ojos cerrados, esbocé una sonrisa y me la puse. Sabía que esto le gustaría a don Joaquin cuando se despertara 

Antes de preparar el desayuno busqué las pastillas que había comprado para evitar embarazos. Aunque la idea de quedar preñada de don Joaquin me causaba mucho morbo definitivamente no accedería a su petición.

Tomé un vaso de la cocina y lo llené de agua. Tomé la pastilla con mis manos y sentí un fuerte abrazo por la espalda. Sus manos tomaban las mías fuertemente, produciendo un dolor que hizo que soltará la pastilla y rodara hasta que se metiera debajo del refrigerador 

Jajajaja ni madres mi puta -Dijo el viejo agarrandome contra la mesa - jajajajaja dejaremos a la suerte si quedas preñada o no perra jajajaja mmmmm y ahora como castigo, te voy a montar aquí en esta mesa perra cachondaaaa aghhhhhh aghhhhhh putaaaaaaa…..

Y lo sentí nuevamente, ese gusto tan placentero de ser cogida por el anciano.

Mientras tanto lejos de ahi…. Mi madre ya se había despertado. Deseaba con todas sus fuerzas que lo de ayer hubiera sido una horrible pesadilla y tal vez si. A su edad podía haberse imaginado cosas, sobre todo por el hecho de no aceptar que su hija ya no era la niña que era cuando vivía en esa casa. 

Encendió las cámaras nuevamente y en el primer plano de la sala no vio nada,  ni en la cama, ni en el pasillo., eso la alivió. 

No fue hasta que vio en la imagen de la sala, en el fondo de la imagen, a su hija siendo montada por el mismo viejo de ayer. Ambos con caras llenas de perversión los veía disfrutar y parecían uno solo…

 

Ese fin de semana fue una locura… el viejo se quedó en mi departamento ambos días. Cancelé las dos salidas que tendría con amigas, así como una “cita” con un chico que me pretendía, ex compañero de la universidad. Obviamente después de todo esto ya no le di más alas a este chico.

Don Joaquín utilizó mi cuerpo de las maneras más grotescas que me hubiera podido imaginar. Me cogió en mi cama, en el baño, en la cocina, en todos lados de mi departamento. Hicimos de todo tipo de posiciones y perdí la cuenta de las veces que don Joaquin se vino dentro de mí. Incluso el domingo hicimos un 69 en la sala que seguramente mi madre también vio.

 El viejo me hizo comentarle a Ricardo que yo ya tenía novio y para alimentar su morbo también me hacía contarle con lujo de detalle todo lo que él me hacía en la cama. Ocultando su identidad.

Al día siguiente al salir del trabajo y después de despedirme de mi amigo Ricardo, estaba a punto de subirme a mi auto cuando un señor se dirigió hacía mi….

 

-Mmmm hasta que la encuentro ricura… batallé mucho para encontrarla.

 

¡Mierda, era el anciano al que se la chupé en el bar!

Continuará….

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