Cogida por un anciano 2, por MariElena69


 Hola corazones. Mi nombre es María Elena. Quisiera contarles lo que sucedió después de que Don Joaquín, el abuelo de un amigo me hizo suya en la fiesta de mi cumpleaños. Si desean leer el primer relato pueden buscarlo como "Cogida por un Anciano" Deseo enormemente que sea de su agrado.


¡No podía creer lo que había sucedido! Don Joaquín, el viejo abuelo de un amigo, se había desahogado sexualmente conmigo y sin protección alguna. Terminaba de ser la perra de un anciano de 72 años y lejos de verlo como una situación traumante, al contrario ¡me había encantado! El muy sinvergüenza permanecía encima mío, con su camisa totalmente transpirada por el esfuerzo que hizo. Yo en cambio me encontraba en estado deplorable, con mis tetas de fuera, mis piernas desnudas y mi vagina llena de su esperma.
-Pero que rica puta me he comido… Estás bien buena Elenita. -dijo el anciano. Yo No supe qué decir, sólo me acomodaba mi falda y mi blusa para poder marcharme de ese lugar. Intenté quitarme al viejo de encima cuando de pronto este Me tomó de las muñecas inmovilizando mis manos y sentí nuevamente sus violentos chupeteos en mi cuello y mis tetas. Esta vez succionaba con tanta fuerza que creí que arrancaba mi piel con sus labios
-Ayyyy, Don Joaquín, me lástimaaaaa mmmmm. No me hága esooo por favor! -A pesar de mis súplicas no obtuve respuesta de su parte. Al viejo le fascinaba chupetear mi piel mientras le pedía que no lo hiciera, eso lo excitaba de más.
-mmmmm muafffffssss muaffffsssss puta nalgona, tú ya eres mía y puedo hacer contigo lo que me de la chingada gana. -Me dijo el viejo de manera acalorada mientras seguía chupaba mis tetas…
- por favoooor señoooor no haga esooooo,,, me dejará marcas en el cuello,,, mmmm me van a llamar la ateen-ciooon en el traabajooo mmmmm
Sin importarle mis súplicas, el viejo se acomodó nuevamente entre mis piernas y se dejó caer con todo su peso dándome una estocada que la sentí hasta lo más profundo de mi ser. El viejo movía su miembro caliente dentro de mí. Instintivamente opté por abrazarlo con mis piernas bien abiertas. El viejo en esa posición se daba el lujo de babear mi cuerpo mientras entraba y salía a placer.


-AGHHHH AGHHHH ELENAAAAAA ERES MI PUTAAAAAAAAAA, YA ERES MI PUTAAAAA…. ENTIENDELOOOOOO. -Vociferaba el viejo en mi cara con su cara descompuesta por el placer que le provocaba la situación mientras yo no dejaba de gritar fuertemente de "dolor" aunque a estas alturas mis gritos eran de placer absoluto.
Luego de dos corridas más (la primera en mi vagina y la segunda en mis tetas) el viejo decidió que por ahora era más que suficiente. Suficiente para sentirse el ganador de esa noche. Se había ganado el derecho de tener (donde sea y a la hora que sea) una puta 45 años menor que él.
Llegué a mi departamento y noté que la mayoría de los invitados se había marchado pues estaba pronto a amanecer. Uno de los que aún quedaba en la fiesta era Ricardo, el nieto de don Joaquín.
-¿Elena a donde fuiste? Te estaba buscando para ver si sabías algo de mi abuelo. -Me preguntó Ricardo muy preocupado, - No lo he visto.
-Tu abuelo se fue después de que te quedaste dormido, -mentí. -No te preocupes, tu abuelo ya debe estar dormido en su departamento.
- Ah, muy bien Elena, eso me deja tranquilo. Mejor lo dejo dormir al viejo, debe estar cansado por la fiesta.
-Si, por la fiesta y por haberme cogido en su departamento. -Pensé.
-Finalmente quedé sola en el departamento. Era sábado así que ese día lo tenía todo para mí. Soy una mujer obsesionada con la limpieza pero aún así no pude con el cansancio que tenía. Estaba muerta, así que dormí por tres horas.
Al despertar lo primero que hice fue limpiar el desastre que quedó de la fiesta, así que me llevó un largo tiempo limpiar todo. Después me di una larga y reparadora ducha. Me vestí con lencería blanca y una bata plateada que me llegaba a los muslos. Tomé algo del refrigerador para desayunar. Me agaché para tomar la leche, justo como me había agachado apenas unas horas antes y que don Joaquín aprovechó para saciar sus instintos conmigo. A mi mente llegaron esas escenas cuando Don Joaquín repegó su verga dura entre mis nalgas, precisamente en donde estaba parada. Al recordar ese momento mi vagina se humedeció al instante.
De pronto vibró mi celular. Por un momento creí que era el viejo, pero de inmediato descarté esa opción, ya que no le había pasado mi número. Era mensaje de Ricardo, su nieto:
Hey, Elena, acabó de ver a mi abuelo y me contó algo de locos, jajajaja
- Mi corazón casi se me sale del pecho al ver ese mensaje. No sabía qué decir. Con mucho miedo le contesté a Ricardo:
¿Qué te dijo tu abuelo?
-Me dijo que ya tengo abuela nueva jajajaja, que hace rato se cogió a una vieja, que por eso se fue antes. Y me dijo que no te hagas que tú lo viste cuando estaba con ella. Dime quien es jajajaja la conoces?
Mis dedos no me respondían, sentía demasiado calor en mi cuerpo. Como pude le contesté a mi amigo para dar por terminada la comunicación.
No sé de quién se trate Ricky, mejor pregúntale a él. A mí no me metas en esas cosas.
-Dejé el teléfono ahí, pues la conversación me puso muy caliente. No podía creer lo que el viejo me hacía sentir sin siquiera tocarme. Eso de decirme abuela, por el simple hecho de que me había poseído sólo se le podía ocurrir a un pervertido como él. Sabía que si el viejo se apareciera en ese momento, sería suya nuevamente.
Mi celular vibró de nuevo. Con fastidio fui a ver lo que pensaba era otro mensaje de Ricky. Pero era un número desconocido. Al irlo leyendo supe de inmediato de quién se trataba:
Sube a mi departamento en 10 minutos perra. Estés como estés vestida.
-Era el viejito, ordenándome que subiera para seguir con este juego. El mensaje terminó por acabar con mi resistencia. Me miré al espejo para cuidar algunos detalles de mi imagen y salí rápidamente del departamento,Subí las escaleras y toqué su puerta.


Don Joaquín me recibió con un beso de lengua como a él le gusta darmelos, ensalivandome toda la cara. Mientras sus manos apretaban mis nalgas.


¡No podía creerlo! Moría de calentura, el viejo había despertado esas sensaciones en mi y ahora estaba en su puerta , siendo devorada por su boca, con la intención de seguir entregándome a él. Pero estábamos en la puerta de su departamento, en el pasillo donde podía pasar cualquier persona.
-Don Joaquín, mmmmm, noooo, nos pueden ver señor, hágamelo adentroooo ahhhh.
-Mmmmm perra cachonda. Te dije que de ahora en adelante te iba a hacer mi puta. - El viejo me metió a su departamento y cerró la puerta con llave. -Arrodillate para que me chupes la verga. - Me ordenó el viejo.
Lo hice de inmediato y nuevamente ante mi rostro se encontraba esa verga que tanto placer y calentura me había provocado las últimas 12 horas. Luego de un pequeño masajeo con mis manos me lo llevé a la boca. - El viejo no dejaba de gritarme groserías y palabras soeces.
-AGHHHH PUTA, ASI, COMETELA PERRA CACHONDA, ERES MÍA, ERES LA PUTA DE ESTE ANCIANO. TOMAAAA TOMAAA TOMAAAAA, SIENTE MI VERGA HASTA TU GARGANTA PUTA ASQUEROSA.


-Mmmmmmmm mmnnnmnn ayyy. -Mi cuerpo reaccionaba a la situación. Mis pezones se endurecieron. Mientras el viejo apretaba mi nuca para dejarmela hasta la garganta y por unos segundos que parecían interminables. No podía respirar.
AHHHHH, AHHHHH, TRAGATELA PUTA CALIENTE. VOY A HACER QUE TE AHOGUES CON MI VERGA.
Intentaba en vano separarme de su verga. El viejo me tenía a su merced. Cuando estaba a punto de desmayarme, el viejo la sacó de mi boca. Así, toda llorosa y agitada fui cargada por Joaquín para llevarme a su …. recamara.
Me tiró en la cama, me desnudó sin dificultad, puesto que sólo llevaba mi bata. Y se subió sobre mí para meterme su candente órgano de nuevo. Sus embestidas fueron más fuertes que las del día anterior. Ahora en mis cinco sentidos pude experimentar el placer de sentirme dominada por este macho. Mientras me chupeteaba el cuello sus arponazos llegaban hasta el fondo de mi vagina.
Ahhhh, ahhhhhhh mmmmm ¡señooooor. Detengase, uuuyyyy me dueleeeeee ahhhhh ahhhhhhh! -Sabía que eso le excitaba de más, que le suplicara piedad.
AGGHHHH PUTAAAAA, NO ME VOY A DETENER HASTA QUE TE HAYA LLENADO TODOS TUS AGUJEROS DE LECHE. TOMAAAAA, TOMAAAAA.
-Su cama era pequeña, sólo para él, así que ya se imaginarán que casi se viene abajo por el movimiento de los dos cuerpos apareandose encima
-Sentí movimientos extraños dentro de mi vagina, los deliciosos espasmos que una buena verga sufre antes de llegar al clímax, pero por más calentura que me provocara, no podía seguir cogiendo sin protección. Así que le pedí al viejito que terminara fuera.
-Ahhhh, ahhhhhhh Don Joaquín, ahhhh corrase afuera, donde usted quiera. Pero no se venga adentro.
AGGHHHH CLARO QUE NO PUTA, TÚ AQUI NO MANDAS, YO ME VOY A CORRER DONDE SE ME PEGUE LA GANA... EL CUERPO QUE ESTOY USANDO PARA MI PLACER ME PERTENECEEEEE. AHI TE VAN MIS MECOS EN TU VAGINA. TOMAAAAA TOMAAAAA TOMAAAAAAA
-Ahí me encontraba yo. María Elena, con un cuerpo más que excitante, desnuda en la cama de un viejo de 72 años, abierta de piernas, con el viejo encima mío Y llenándome la vagina de esperma espeso y caliente. Al sentir los chorros de placer que el viejo me depositaba, lo tomé de la cabeza y lo llevé a mi boca para besarle de la misma manera que él me besa, llenando su boca de mi fresca saliva. Mientras sentía todos y cada uno de los chorros de esperma golpeando mis paredes vaginales.
Permanecimos un buen rato amándonos con nuestras bocas y con pequeñas pero firmes embestidas del viejito Cuando sentí que con tantos besos él nuevamente se había endurecido y yo como la nueva y flamante hembra, no podía dejar que se quedara así.
-Cogeme Papito, me necesitas.
-MMMM PUTA CALIENTE CLARO QUE TE VOY A COGER, PONTE EN CUATRO. TE VOY A COGER COMO LO QUE ERES, UNA PERRA CALIENTE. -Lo hice sin dudar…
El viejo demostró toda su experiencia al darme nalgadas, provocando descargas en mi interior. Hasta que nuevamente me penetró, ahora en esta posición. Sujetándose de mis pechos para impulsarse hacia mi.
Ahhhh, ahhhhhhh, ahhhhhh Don Joaquín, que rico, mmmmm así mi bebé, hágalo, ahhhhhhh sigaaaaaa sigaaaaaaaaa
AGHH TOMAAAA, TOMAAAA PINCHE PUTA. QUE RICAS NALGOTAS TIENES, DIME A QUIEN LE PERTENECEN.
-A usted mi Don, sólo a usted, ahhhh ahhhhh.
AGHHH QUE RICA ERES MI PUTAAAAA ASI ME GUSTA PERRA CALIENTE, ME GUSTA LO DÓCIL QUE TE HAS VUELTO AGHHHHH
Ahhhhhhh mmmmm ahhhhhhhhhh. PAPITOOOO QUE RICOOOOO MI AMOOOOR.

-Duramos varios minutos en esa posición. El viejo me jaló del cabello me besó apasionadamente, mientras si cuerpo se ponía rígido, se venía nuevamente dentro de mi. Me sentía totalmente llena de esperma en mi vagina. La sensación era riquísima.
Con nuestros cuerpos sudados, y con mi cabello alborotado, quedamos nuevamente fundidos, abrazados en la cama. Con mi cara recostada en los pellejos de su pecho, y con mi manita jugando con su verga, nos disponíamos a dormir, como casados en Luna de miel. O al menos eso pensaba.
BUENO PUTA, YA LÁRGATE A TU DEPARTAMENTO. DÉJAME DORMIR A GUSTO. MÁS TARDE IRE A TU CASA, PORQUE AHORA TOCA QUE ME ABRAS LAS PIERNAS EN TU CAMA. PERO ANTES DE ESO VOY A LLEVARTE A BAILAR A UN BAR DONDE VAN MUCHOS ANCIANOS COMO YO CON VIEJAS TAN SUCULENTAS COMO TÚ, VAMOS A PRESUMIR LA PUTA QUE TENGO A MI DISPOSICIÓN.
-No podía creer lo que escuchaba, el viejo no sabía nada de tacto, para él solo era un pedazo de carne que estaba usando para su placer. Me puse mi bata muy molesta, le lancé una última mirada solo para comprobar que ya se encontraba con sus ojos cerrados tratando de dormir., Salí de su departamento con la firme intención de nunca más caer en sus garras. Pero como dicen, nunca digas nunca.


Continuará…

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Desvirgada por mi padre Ruben

EL CUMPLEAÑOS DE MI HIJA.por Peter the king.